Contracturas en la espalda y algunas derivaciones

10 Diciembre 2010
16 Noviembre 2010
16 Noviembre 2010
6 Octubre 2009
Cuando un paciente refiere dolor en un área y el clínico no puede encontrar la causa local del problema, se debe tener presente que puede existir este tipo de dolores sin que estos tengan su origen en la propia estructura local. El dolor muscular puede proceder de estructuras musculares vasculares o nerviosas: El origen más frecuente es el muscular, este síndrome se denomina cuadro de dolor miofascial.
El dolor miofascial es la causa más común de dolor muscular y su intensidad puede compararse a la de otros cuadros clínicos que necesitan atención médica. Se lo define como el cuadro de dolor local y referido desde un "punto gatillo dentro de la estructura muscular agrupándose cierto numero de fibras musculares una banda tensa que genera un punto gatillo.
El dolor por puntos de gatillo miofaciales fue descrito por primera vez por Travell y Simons en 1952. Según Han SC Harrison son mas prevalentes en mujeres que en hombres.
Puntos Gatillos
Se trata de zonas muy localizadas en tejidos musculares o en sus inserciones tendinosas, las cuales se palpan en forma de bandas tensas (hipersensibles) que causan dolor, teniendo éste la característica de ser de origen profundo, constante y que puede producir efectos de excitación a nivel del sistema nervioso central, originando a menudo un dolor referido hacia otras zonas (dientes y áreas de la cara) dependiendo de la ubicación del punto gatillo. No se ha determinado la etiología exacta de los puntos gatillos. Continúan las investigaciones para tratar de determinar las posibles causas de los puntos gatillos y los mecanismos que intervienen. Algunos autores como Travell y Simons opinan que los puntos gatillos pueden activarse por sobrecarga, esfuerzos, fatiga, trauma directo y enfriamiento, también se pueden activar indirectamente por otros puntos gatillos, enfermedades viscerales, articulaciones artríticas y tensión emocional.
Un punto gatillo es una región muy circunscrita en la que solo se contraen relativamente pocas unidades motoras. Si todas las de un músculo se contraen, éste presenta naturalmente un acortamiento en su longitud.
El síntoma principal del paciente será con frecuencia el dolor referido, es decir en otra zona distinta del origen real del dolor (los puntos gatillos). En muchos casos los pacientes pueden tener conciencia solo del dolor referido y no identificar en absoluto los puntos gatillos que son el origen real del dolor.
A modo de ejemplo
Los músculos del cuello sumado al trapecio y esternocleidomastoideo suelen presentar dolor referido frecuentemente registrado por el paciente como una cefalea tensional, dolor de cuello y hombros,contracturas musculares, etc., formando lo que se ha dado a llamar el Síndrome de Disfunción Miofascial..
Tratamiento
En la actualidad existen diversas formas de tratamiento recomendándose como una de las más efectivas la terapia manual. Sesiones de masajes relajantes que combinen las técnicas de tratamiento específicas de los puntos gatillos.
Nelson DUarte
23 Septiembre 2009
Más de 50 estudios del TRI (Touch Research Institute, Universidad de Miami) han demostrado que los masajes tienen efectos curativos contra una serie de dolencias, tales como los cólicos, la hiperactividad, la diabetes y la migraña, de hecho cura todas las enfermedades estudiadas hasta ahora en el TRI. El masaje, según parece, ayuda a que los asmáticos respiren mejor, fortalece el sistema inmunológico de los seropositivos, mejora la concentración de los niños autistas, reduce la ansiedad de adolescentes depresivos y ayuda a tranquilizar a los quemados antes de someterse a intervenciones quirúrgicas de desbridamiento, doloroso tratamiento que consiste en eliminar los tejidos contaminados. "Al principio pensaba que eran puras tonterías, pero ahora soy partidario de los masajes", asegura C. Gillon Ward, director médico del Centro de Quemados del hospital Jackson Memorial. "Supongo que hay cosas que aún no pueden explicarse".
El masaje curativo. Existen alrededor de cinco millones de receptores del tacto en la piel -las yemas de los dedos tienen unos 3.000- que envían impulsos nerviosos al cerebro a través de la médula. Una leve presión -una mano sobre un hombro, un brazo alrededor de la cintura- puede reducir el pulso y disminuir la tensión arterial. Incluso el pulso de las personas que se encuentran en coma profundo mejora cuando se les toma de la mano. El contacto físico también potencia la producción de endorfinas en el cerebro, sustancias analgésicas naturales, motivo por el cual a veces con un simple abrazo, las madres consiguen aliviar el dolor que produce un rasponazo en la rodilla. El niño no se siente mejor por la mera presencia de la madre, sino por la presión que ella le aplica sobre los hombros.
Una manipulación física más fuerte y sostenida tiene efectos aun más notables. Los masajes pueden aumentar la circulación linfática. Refuerzan el sistema inmunológico y reducen los niveles de cortisol y norepinefrina, hormonas del estrés.
También estimulan el vago, uno de los doce nervios craneales, que regulan distintas funciones del organismo. Una de las ramas del vago se extiende por el tracto gastrointestinal, donde controla la secreción de la insulina y la glucosa, hormonas que intervienen en la absorción de nutrientes. De aquí que en uno de los estudios del TRI un grupo de bebés prematuros haya aumentado de peso con sesiones de masajes. En los estudios de Field, los bebés prematuros que se sometieron al tratamiento de masajes fueron dados de alta seis días antes que los demás, lo que supuso un ahorro de 1,5 millones de pesetas en gastos sanitarios por niño. Dado que cada año nacen 430.000 bebés prematuros en Estados Unidos, lo que representa un posible ahorro de 600.000 millones de pesetas, cabría esperar que todos los hospitales se estuviesen peleando por crear su propio programa de masajes. No obstante, sólo un puñado de centros sanitarios lo han hecho. El número de compañías aseguradoras que asume el costo de los tratamientos de masajes para ciertas enfermedades está aumentando, aunque todavía es muy pequeño. Es posible que esta resistencia se deba a un motivo más profundo. La sociedad de Estados Unidos es, a jui- cio de los antropólogos, "contraria a la estimulación táctil".
El tacto es el primero de los sentidos que desarrolla el ser humano. Y posiblemente sea el último en desaparecer. Si, tal como descubrió Federico II, los bebés languidecen y mueren si nadie los toca, ¿le ocurrirá lo mismo a los ancianos? El TRI realizó un estudio en el que un grupo de voluntarios de más de 60 años de edad recibieron masajes durante tres semanas y más tarde aprendieron ellos mismos las técnicas para dar masajes a niños pequeños. Dar masajes, en lugar de recibirlos, tuvo más efectos positivos en los participantes. Los ancianos presentaron menos síntomas de depresión, menores niveles de las hormonas del estrés y se sintieron menos solos. Visitaron menos al médico, tomaron menos café y llamaron por teléfono a amigos y familiares con más frecuencia.
23 Septiembre 2009
Un buen masaje nos reconecta con nuestro cuerpo, con sus sensaciones. Nos trae a la conciencia zonas olvidadas que quizá ya no registramos, como un buen amante... Los masajes nos dan la posibilidad de habitar el cuerpo placenteramente.
Existen infinitas cantidad de técnicas: Californiano, Tailandés, Shiatzu, Reflexoterapia, Estético, Relajante, Deportivo y muchos más... Cada uno tiene sus objetivos que pueden apuntar, entre otros, a un trabajo más dirigido a un músculo acortado por stress o tras practicar un deporte, a mejorar la circulación de energía en un meridiano de acupuntura.
Es importante probar varios estilos y sobre todo varias manos porque allí reside el arte: en la mano y el corazón de quien lo brinda. Cuando sentimos que el efecto del masaje dura demasiado poco, nuestros dolores son crónicos y reaparecen al otro día, necesitamos un tratamiento de la postura y la consulta a un especialista. Nada nos impedirá seguir disfrutando de un buen masaje cuando querramos pero tal vez nuestros dolores requieran otro tipo de abordaje más complejo. El masaje no modifica la posición de nuestra columna o alivia una hernia de disco.
Por eso desconfía de los masajistas que:
-Diagnostican y teorizan cuál médicos o chamanes iluminados.
-Aquellos que insisten en que "si te duele, te cura" y nos martirizan a nuestro costo.
-Los que se erotizan o se pasan de rosca más allá de los que nos hace sentir cómodos. Nunca debemos soportar situaciones que nos incomoden. Planteémoslo con honestidad y educación al retirarnos.
-Los que nos hablan durante la sesión sin parar.
-Los que plantean que con el masaje se modifica la postura, se cura la celulitis y el analfabetismo en el mundo.
Los masajes sirven para:
-Relajar músculos y aliviar tensiones.
-Conectarnos con nuestro cuerpo y disfrutarlo (apaguen el cerebro al entrar).
-Mejorar nuestro estado de salud y ánimo.
-Hacerle un regalo espectacular a tu mejor amiga. Es mejor ir a tomarlo que recibirlo en nuestra casa, nuestra entrega es mayor en otro ambiente, el "viaje" es más desprendido.
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